“La niebla y la doncella”, Lorenzo Silva

-No eres tan débil como presumes de ser- me reprendió.
-¿Qué presumo de ser débil? ¿Y por qué iba a hacer eso?
-Bueno, es una forma de coquetería como cualquier otra.

No tengo muchas certezas, pero hay algo que mientras me alcancen las fuerzas trataré de honrar siempre: la lealtad a quien soporta contigo, codo con codo, el barro y el polvo de la misma trinchera.

A medida que vas teniendo un conocimiento más amplio de la obra de algún autor empiezas a reconocer constantes en el desarrollo de ciertos personajes. No tanto en el tipo de personaje, que también, como a actitudes, posiciones o determinadas particularidades que lo cualifican más que cualquier ocupación, género o situación social. Son personajes que remiten irremediablemente al propio autor, le confieren un aire autobiográfico, lo que no se sabe muy bien es diferenciar si lo que es, lo que cree ser o la imagen de lo que es o cree ser.

Leer más de esta entrada

Anuncios

“El ángel oculto” de Lorenzo Silva

“Tampoco me he tropezado con mucha gente que remontándose más allá de las limitaciones de su propio origen, es decir, aceptándolas, señalara tan certeramente las limitaciones que su procedencia imponía a otras”

“No podía dejar de interpretar que la novela había sido escrita, en gran medida, para compensar la ausencia  y el destierro, de esa manera tan española que consiste en revolver la sorna con la expresión infiltrada, casi de contrabando, de las heridas del corazón.”

“A pesar de todo, dejé pasar el tiempo hasta que pidieron la cuenta, con la subrepticia esperanza, sospeché después, de que los acontecimientos escaparan a mis designios.”

“Tal vez deberías probar a ser un tipo normal, conseguir un trabajo, y conformarte con lo que cayera, como yo. Hace diez años que me aburro y vivo feliz.”

Es un tema que comienza a ser recurrente y que no viene más que a confirmar lo que ya he expresado aquí anteriormente. Sucede más de lo habitual (tiene que ver inevitablemente con el tipo de obra a la que te aproximas) y la conclusión no es tan evidente como parece. Una vez se conocen las consecuencias las causas son más directas, las interpretaciones a posteriori acostumbran a carecer de calado crítico. La implicación con un libro te hace buscar equivalencias, experiencias o enseñanzas aplicables a la propia situación.

Leer más de esta entrada