Hugo Pratt. A la sombra de Corto (Confluencias, 2013)

Conversaciones sobre su obra con Dominique Petitfaux

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Empecemos asustando. Este es un libro muy grande, muy ambicioso, que debería ser utilizado como obra de consulta, una especie de diccionario sobre un personaje mítico del siglo XX. Corto Maltés es un icono, que ha recorrido el mundo entero y que, a través de las páginas de dibujadas y guionizadas por Hugo Pratt, ha participado en todos los acontecimientos importantes de los últimos cien años.

Dominique Petitfaux cumplió el sueño de cualquier aficionado. Acceder, su buen esfuerzo le costó, al creador al que admira. Pudo conversar con él, preguntarle todo lo preguntable, estar de acuerdo, discrepar o poner delante de la persona admirada, en su caso Hugo Pratt, todas las ideas, teorías y reflexiones sobre su obra. Obviamente, Corto Maltés ocupa la mayor parte de esas conversaciones, pero el resto de su obra tampoco es ajena.

Insisto en que “Hugo Pratt. A la sombra de Corto” es algo demasiado amplio y para ilustrarlo vamos a ir a un caso muy particular. Uno, ni más importante ni más trascendente que otros, incluso podría decirse que testimonial para compro bar qué podemos esperar de este libro de consulta. Se trata de “Las célticas”, un conjunto de cuatro historias cortas (Concierto en Do menor para arpa y nitroglicerina, El sueño de una mañana de invierno, Vinos de Borgoña y rosas de la picardía y En el tinglado de la antigua farsa), publicadas a finales de los 70 (al final del libro hay una completísima bibliografía de toda la obra de Hugo Pratt con datos por países).

“Sí, pero sueña con los ojos abiertos, y quien sueña despierto es peligroso, porque no sabe cuándo termina su sueño.” en El sueño de una maña de invierno.

La conversación referente a este título en particular apenas ocupa 11 páginas de las 410 totales, pero en ellas, gracias a la insistencia de Petitfaux y a la naturalidad de Pratt, podemos descubrir como el autor llegó a tener problemas con la ley por la postura proirlandesa frente a Inglaterra en “Concierto en do menor para arpa y nitroglicerina” (que en realidad debería llamarse Concierto en O’ menor … por sus obvias referencias irlandesas), a lo que el autor respondió, no sin gracia, que a ver si cuando el responsable de cualquier acción se hace llamar Mickey Mouse, toca descongelar a Walt Disney para interrogarle.

Podemos también descubrir la idea de Pratt sobre el erotismo en las obras de Corto Maltés. Dominique Pettifaux lo define como erotismo difuso y Pratt se defiende argumentando que el hecho de que no dibuje escenas explícitas, no quiere decir que las relaciones de su protagonista con diversas mujeres no hayan llegado a un plano más físico.

A pesar del aparente cinismo que emana de la actitud de Corto Maltés, este demuestra que es un hombre comprometido con las acciones que él considera justas, por encima de la legalidad o el peligro que puedan suponer para él. Por ello no duda en defender a los irlandeses, en frustrar un plan alemán en la Iª Guerra Mundial, ayudar a abatir al Barón Rojo o destapar a una espía hipnotizadora.

“Perdona, Rothschild, pero me cansa hablar tanto de la guerra. Además, no pintamos gran cosa en esta historia…” en El tinglado de la antigua farsa.

“Hugo Pratt. A la sombra de Corto” será útil en la medida en que estemos interesados, y seamos conocedores, en la obra de Hugo Pratt. Nos lo explicará todo y dará los detalles y las explicaciones pertinentes, solo falta que nosotros tengamos en la cabeza todos esos cómics para que el universo Pratt quede totalmente explicado.

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