“Carta abierta a ti” en el número 13 de Granite & Rainbow

No me cuesta mucho reconocer que es la primera vez que escribo algo así, y que alguien lo considera lo suficientemente bueno como para que aparezca en una publicación. El número 13 de Granite & Rainbow, que celebra su primer aniversario, está dedicado a sus redactores, con textos inéditos de todos ellos (algunos notables, otros sencillamente excelentes, para todos los gustos y colores). Como se me dio la oportunidad de colaborar ya hace tiempo, pues he intentado aprovechar la oportunidad. Aquí queda mi aportación (también hay una pequeña entrevista e, incluso, una foto) pero os animo a que os acerqueis a la revista, porque siempre se encuentran cosas muy interesantes.

Leer más de esta entrada

Anuncios

“Las cuatro identidades de Fiona” de Marta Martín Núñez en L’Atalante (nº 8, julio 2009)

Soy un hombre, nunca he pasado por un exceso de penuria, mi paso por los diversos centros académicos que me tocaron no supusieron experiencias dramáticas, a pesar de ser hijo de padres separados no tuve una infancia infeliz o desgraciada, siempre he contado con el apoyo de familia y amigos y, en definitiva, no he sido víctima de ningún drama más allá de un ligero complejo de inferioridad y una cantidad de manías más o menos razonable que no han derivado en casi ningún tipo de exclusión social. Por tanto, al enfrentarme a un tema que sí supone un problema grave para un conjunto grande de población siempre me planteo la misma cuestión: ¿cómo puede alguien ajeno al tema opinar sobre él? Todo esto sin haber entrado en materia porque, si hay una convicción que tengo (fruto de mi propia incapacidad) es que es imposible, al menos mucho más difícil de lo que muchos afirman, ponerse en el lugar de otro si no se ha vivido una situación similar.

El tema de la discriminación sexual, consecuentemente, está fuera de mi entendimiento. Esto no quiere decir que no comprenda que existe un problema, ni que no haya que actuar, sino que no veo otro origen posible que el miedo o la avaricia en el reparto de poder hace mucho, mucho tiempo y que los beneficiados no tienen (tenemos, sería más correcto) excesivas ganas de corregir la situación porque supondría ceder cuota de algo en casi todo.

Leer más de esta entrada