“Cisne negro” de Darren Aronofsky

Los prejuicios son una cosa muy seria. Según el aspecto sobre el que caigan, el tema puede ir a mayores o, si es en lo referido a una película/s de un director determinado, puede acabar por arrinconar a un determinado producto. Cuando yo fui a ver “Cisne negro” comenté el tema con diversos amigos, para juntar un nutrido grupo (que no fue tan nutrido al final) y me encontré con una respuesta que me llevó a pensar como las etiquetas que ponemos a las cosas las condicionan tanto. Mi amigo aducía que no quería ir al cine a ver una de esas “películas de vanguardia”, que no le interesaba y que esperaba una dosis de entretenimiento más puro cuando se decidía a ir al cine. Su respuesta (teniendo en cuenta que mi amigo en cuestión es un ciudadano normal, joven, eso sí, con estudios superiores y un nivel cultural notable en algunos aspectos, con sus inquietudes y sus intereses). Entonces, ¿qué lleva a alguien a vetar una película como “Cisne negro” ya directamente?

En realidad, todo queda reducido a la imagen que se tenga de Darren Aronofsky y sus películas. Se va conociendo su trabajo y cada vez se le presenta como el “director de…” para que te vayas haciendo una idea de lo que vas a encontrarte. Esto tiene el lado positivo de que evita tiempo, pero, por supuesto, limita el discurso. A día de hoy, el tema se ha visto limitado (reduciendo un poco el dilema, aunque no tanto) a dos posibles caminos: los que congenian con el discurso del director (guionista y demás que lo acompañan) y los que lo rechazan. Entre estos últimos se podrían diferenciar otros dos grupos: los que, como mi amigo, lo consideran una forma excesivamente farragosa de expresarse y total ¿para qué? y los que optan por colocar al director en el ámbito de lo pretencioso/pedante/demasiado interesado en sí mismo.

Obviamente, cualquier comentario sobre “Cisne negro” va a venir condicionado por la idea que tengamos sobre Aronofsky. Porque, al fin y al cabo, los prejuicios van en todas las direcciones. La historia en sí (temática y motivaciones) no es nueva, el ballet va a representar “El lago de los cisnes”, la estrella en el ocaso (Winona Ryder) es sustituida por la nueva figura (Natalie Portman). Ésta, obsesionada por su carrera, teme que una recién llegada (Mila Kunis) le arrebate aquello por lo que ha luchado. Así visto, la película podría no ser muy diferente a, por ejemplo, “Showgirls” (Paul Verhoeven, 1995). Pero aquí entra Aronofsky y la cosa comienza a cambiar. Las miserias del cuerpo humano, de nuestra propia cabeza, las imperfecciones, la suciedad, los pedazos que se arman detrás del telón para que el público solo pueda ver el producto final perfecto. Esto todo queda plasmado en la pantalla. Las preocupaciones de alguien que utiliza el cine para expresarse. El montaje, la música, los planos muy cortos del cuerpo, el sufrimiento, el trabajo, el sacrificio y todo aquello que se cuece dentro de la cabeza de los personajes dominados por un Aronofsky que parece muy interesado en comprobar donde están los límites, hasta donde se puede aguantar según qué cosas.

Por supuesto, las interpretaciones al respecto de lo que se ve en la pantalla son muchas, pero hay una que me llama poderosamente la atención y que tiene bastante que ver con el mundo del cine (aunque la película esté ambientada en el mundo del baile, es extrapolable). El glamour y la imagen (volvemos otra vez a la imagen) tapan el esfuerzo que supone crear algo. Lo que el artista expone de sí mismo para conseguir transmitir con lo que hace, establecer un discurso, si consigue que alguien, aunque sea una sola persona, se sienta “inspirado”, conmovido, o al menos removido, habrá valido la pena. Es difícil, pero posible.

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5 Responses to “Cisne negro” de Darren Aronofsky

  1. Vanessa says:

    Ya tenía ganas de ver esta peli y ahora todavía más…
    genial post!!!! un besazo compi

  2. lectorbajito says:

    la verdad es que es toda una experiencia, no te la pierdas.

  3. Vanessa says:

    Ya la he visto! una película sencillamente genial. Me ha inspirado, conmovido y removido, como tú dices… y sospecho que no soy la única. Increíble Natalie Portman también 🙂

  4. Tamara says:

    La ultima cita, tambien es extrapolable a Darren Aronofsky . A mi me ha conmovido, inspirado y removido su pelicula. Darren Aronofsky, artista. Porque un artista ¿no se supone que debe hacer eso? O por lo menos es lo que yo entiendo por un artista, coger sus obsesiones particulares, adentrarse en ellas en lo mas profundo y generar una obra universal.

  5. lectorbajito says:

    me parece que solo con que consiga generar este tipo de debates, cineastas como artistas, ya habra valido la pena la pelicula. al margen de ella en si misma, claro.

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