“Hierro 3” de Kim ki duk

La casa vacía
Salgo de mi casa.
Mientras estoy fuera, alguien entra en mi casa vacía y se instala en ella.
Come la comida de mi frigorífico, duerme en mi cama, mira mi televisor.
Quizá porque se siente culpable, arregla mi despertador roto, lava la ropa, lo ordena todo
y luego desaparece,
Como si nadie hubiera estado allí…

Un día entro en una casa vacía.
Parece que nunca haya estado nadie,
así que me desnudo, me baño, preparo la comida, lavo la ropa,
arreglo una báscula de baño y juego al golf en el jardín de la casa.

En la casa hay una mujer desanimada, asustada y herida,
que no sale nunca y que llora. Le muestro mi soledad.
Nos entendemos sin decir ni una palabra, nos vamos sin decir ni una palabra.
Mientras elegimos una casa en que vivir, nos sentimos cada vez más libres.

En el momento en que parece que nuestra sed
de libertad se ha aplacado,
nos quedamos atrapados en una casa oscura.
Uno de los dos se queda en una casa hecha de nostalgia.
El otro aprende a convertirse en un fantasma
para esconderse en el mundo de la nostalgia.
Ahora que soy un fantasma, ya no siento deseos de buscar una casa vacía.
Ahora me siento libre de ir a la casa en la que vive mi amada y besarla.
Nadie sabe que estoy allí.
Excepto la persona que me espera. Siempre llega alguien para la persona que espera.
Llega, seguro… hasta para la persona que espera.
Este día del año 2004, alguien abrirá el candado que bloquea mi puerta
y me liberará. Confiaré ciegamente en esa persona
y la seguiré a donde sea sin que me importe lo que pueda suceder.
Hacia un nuevo destino.
Es difícil saber si el mundo en que vivimos es sueño o realidad.

Poema de Kim Ki-duk

Es una poesía (y confieso que no soy aficionado a la poesía) que encierra toda la belleza que después trasciende a la pantalla. No solo la belleza, sino también la libertad, la individualidad, la imaginación, el romanticismo, las ilusiones, la coherencia, todas las cualidades que subyacen en los protagonistas de esta maravillosa película.

Por si acaso no quedó claro, “Hierro 3” es la historia de un chico, Tae-suk, que deambula por la ciudad con su moto ocupando temporalmente casas vacías. En una de estas casas encuentra a Sun-hwa (encerrada allí y maltratada por su marido) que se marcha con él en su viaje a ninguna parte. Los lazos (siempre mudos) comienzan a atarse poderosamente. Circulan como vigilantes de espacios temporalmente inutilizados, aprovechándolos, arreglándolos, dándoles una vida que permanecía en suspenso mientras esperaban a sus ocupantes habituales.

Es una historia que no puede durar. Los jóvenes, a medida que se van adaptando uno al otro, llevan una vida en común que se aproxima, lo máximo posible, a lo que podría llamarse felicidad. Es uno de los aspectos más sugerentes de la película, los mecanismos necesarios, y totalmente personales, para alcanzar esa plenitud. Los protagonistas se mueven libremente, sin ninguna de las ataduras propias de cualquier sociedad (no hay que olvidar que la película es surcoreana, pero hay ciertos estándares que son exactamente iguales que aquí).

El desenlace de su aventura (que no adelantaré en beneficio de los que se acerquen en un futuro a la película), a mi entender, abandona el campo de la realidad para inmiscuirse en otros ambientes y temas. El universo interior de Tae-suk, tan rico sean cuales sean las circunstancias, y la vida de Sun-hwa, más plena una vez ha experimentado la felicidad.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: