“Al sur de la frontera al oeste del sol” de Haruki Murakami

… apenas sentía deseos de compartir con nadie mis experiencias sobre libros o música. Yo era yo, no otro. Pensarlo me hacía sentir tranquilo y satisfecho.

-Es posible.- dije- Nadie se sumerge en ninguna aventura esperando resultados mediocres. La gente, pese a tener un chasco nueve de cada diez veces, desea tener al menos una experiencia suprema, aunque sólo sea una vez. Y eso es lo que mueve el mundo. Eso es el arte, supongo.

“No me gusta buscar pretextos, dijo. Una vez empiezas, ya no puedes parar. Y yo no quiero vivir así.” Pero esa manera de pensar, en aquella época, no le resultó.

-Hajime- dijo- cuando te miro mientras conduces, me dan ganas de alargar la mano y dar un volantazo. Si lo hiciera, moriríamos, ¿verdad?

-Seguro. Vamos a ciento treinta kilómetros por hora.

-¿No quieres morir aquí conmigo?

-No creo que fuera una muerte muy agradable- dije sonriendo-. Además, aún no hemos escuchado el disco. Y a eso vamos, ¿no?

-No te preocupes. No lo haré- dijo-. Sólo que a mí se me ocurren estas cosas. A veces.

La vida sentimental de Julián Pi

A menudo cuando empiezo a hablar (bueno, en este caso escribir) sobre un libro me surge una duda. Una duda que viene de leer lo que he escrito anteriormente sobre otros. Qué es lo importante. Qué merece ser contado. Al final, resumir lo que ocurre puede servir como referencia para los demás pero no acaba de expresar lo que ha significado para mí.

“Al sur de la frontera al oeste del sol” trabaja, a mi entender,  sobre tres puntos clave: la infancia y su influencia sobre el resto de nuestra vida, la valoración de lo que se tiene o no se tiene y la divina providencia. Es ésta una opinión totalmente particular. Desconozco si estos eran los objetivos o las ideas de las que partió Murakami o de si he interpretado correctamente lo que quedó plasmado en las hojas. La verdad, tampoco importa mucho.

La infancia. Está directamente relacionada con los recuerdos y todos sabemos que tendemos a magnificarlos. Los buenos y los malos. De hecho, si la situación no es traumática, aunque no sea agradable en el momento, acostumbramos a recordarlos con “cariño” por lo menos. Son hechos, al fin y al cabo, superados y que acaban por definir en lo que nos hemos convertido. Retomar relaciones, objetivos, sensaciones del pasado es una de las cosas más placenteras que le pueden ocurrir a nadie. Más que el resultado se podría decir que la posibilidad del resultado, conseguir revivir en nuestra mente hechos idealizados, recuperar el contacto con personas de las que solo quedan en nuestra mente las virtudes.

Las posibilidades reales de volver a la situación original son absolutamente insignificantes. Habremos recorrido por el medio un camino y la historia se habrá ido asentando en nuestra cabeza de un modo totalmente personal. Pero la ilusión sigue ahí.

Lo que tengo y lo que quiero. Debe ser el defecto más típico del ser humano. Valorar lo que se tiene y anhelar aquello que no podemos tener. O que sí podemos tener y, justo en el momento en que se consigue (el período puede ser un poco más largo), pasa a condición de minusvalorado. Parece un poco enrevesado de más pero los ejemplos son múltiples en las existencias de cada uno o una.

La divina providencia. A menudo nos encontramos en encrucijadas y se produce en nuestra mente el siguiente debate: no se qué hacer, bueno, si pasa tal (acostumbra a ser algo que no tiene nada que ver con nosotros y nuestra incidencia sobre el hecho es básicamente imposible), pues entonces yo… Ponernos en manos del “destino”, de lo que sea con tal de no tomar las riendas de la situación.

Al sur de la frontera al oeste del sol

Hajime, un hijo único con un cierto trauma por serlo, traba una profunda amistad con Shimamoto, una niña de su clase que también es hija única. El niño consigue abrirse a su amiga porque siente que ella comprende por lo que está pasando. Sin embargo, una mudanza y la vida los aleja a pesar de que Hajime nunca consigue olvidar a su amiga.

Años después, Hajime ya es un hombre de cierto éxito con una familia formada, mujer y dos hijas, y un próspero negocio. El reencuentro con Shimamoto trastocará sus planes y le abrirá unas puertas que creía cerradas para siempre

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One Response to “Al sur de la frontera al oeste del sol” de Haruki Murakami

  1. Vanessa says:

    Me encanta Murakami, cuando vuelva tengo uno suyo esperándome 🙂

    Mañana andaré por Turquía.. luego os mando un mail a ver si tomamos unas cañitas! y no me olvido de la entrevista, pero es que en vacaciones anda una muy liada!!! jajaja

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