“Do que estou a falar cando falo de correr”(II)

Una vez finalizada la lectura, y superada la impresión inicial, queda una sensación de gratitud. Existen en el mundo muchos buenos escritores, y es obvio que dentro de cada una de sus obras hay una parte importante de sí mismos, pero que expliquen tan minuciosamente hechos tan personales, que desnuden su interior, probablemente sea un acto de generosidad a la altura de los más grandes.

“Polo menos nunca camiñei.”

Motivaciones íntimas, vivir tu vida como quieres y no avergonzarte de ello.

“Non existe no mundo real algo máis fermoso que a ilusión que posúe un home que perdeu a razón.”


Hay experiencias por las que pasamos en nuestras vidas que nos hacen progresar (para bien o para mal), porque quedarse quieto no te mantiene en una inmutable posición, el mundo te pasa por encima y comienzas a retroceder.

“E el será que a mentalidade das persoas está influida polas súas características corporais? Ou talvez o corpo e a mente actúan e se inflúen estreitamente? O único que podo dicir eu é que as persoas temos unha especie de “tendencia xeral” innata e que or moito que se queira, non se pode fuxir dela. Esta tendencia pódese regular en certa medida. Mais non se pode mudar de raíz. É o que se chama “a natureza”.”

No hay duda de que la sabiduría está en los libros (ya ha aparecido está reflexión con anterioridad, pero es que todo acaba volviendo al orígen), y eso es porque existe tal variedad que se puede encontrar casi cualquier cosa (incluso alguna más de la necesaria). Podemos sentirnos reconfortados de encontrar argumentos de peso en autores de prestigio. Pero al final solo son eso, opiniones de otros, tan válidas como debería ser la propia.

La capacidad de evolución personal es bastante variable en los seres humanos, en realidad es un cambio de costumbres más que una modificación interior. Tus propias circunstancias, tu familia o acompañantes te pueden ayudar a moldearte. El hábito y el esfuerzo son los factores determinantes porque “la naturaleza” de una persona no se cambia, podría adaptarse, pero no se cambia.

“Supoño que, como sabedes, os dezaseis anos son unha idade extremadamente complicada. Tornámonos susceptíbeis ante cousas insignificantes, non podemos ver obxectivamente a nosa propia posición, xactámonos ou sentímonos acomplexados por parvadas. A medida que imos madurando e pasamos por moitos ensaios e erros, recollemos o que debemos recoller e desfacémonos do que nos debemos desfacer, e chegamos á conclusión (resignación) de que se comezamos a enumerar os nosos defectos e puntos fracos, non acabaremos nunca. Mais algo bo teremos, e non hai máis remedio que arranxarse co que temos.”

Madurar, como tan bien explica Murakami, no es más que probar y fallar, hasta acertar, o simplemente obtener un resultado satisfactorio. Está claro que la adolescencia es el punto supremo de la inmadurez, pero el paso hacia la época adulta no es un camino lineal. Alcanzar un punto de aceptación personal puede ser el objetivo supremo (y consecuentemente el más complicado), uno puede tener la mejor de las posiciones, la más estable de las situaciones personales, una carrera profesional completa, que todo se puede venir abajo con la aparición de ese terror (irracional por supuesto) que te hace perder la confianza en ti mismo, dudar, ese el verdadero baremo para medirse a uno mismo. Esa es la verdadera madurez, y ahí es donde vamos a poder explorar todas nuestras posibilidades, experimentar nuestros límites.

“E, con vistas a seguinte carreira, seguiremos adestrándonos en silencio coma até agora (supoño), cada un no seu lugar. Aínda que esta vida se reflicte, aos ollos dos outros -ou talvez enxergándoa* dende moi alto-, coma un valor efémero sen significado importante ou coma algo dunha eficacia pésima, creo que non lle hai que dar máis voltas. Mesmo se realmente non é nada máis que unha operación insubstancial, como botar auga nunha pota vella cun buraquiño no fondo, polo menos fica a realidade de que me esforcei. Que haxa unha eficacia ou non, que sexa atractivo ou non, á fin e ao cabo, é o máis importante para nós, máis na maioría dos casos son cousas que non se poden visualizar (aínda que non se podan sentir na alma). É, ás veces, as cousas que teñen valor de verdade son cousas que só se poden obter mediante operacións de eficacia pésima.”

(*enxergar -na súa segunda acepción no Diccionario Xerais- significa ver a considerable distancia; albiscar, avistar, dexergar)

El mundo está lleno de competiciones, las hay de todo tipo. Se obtienen todo tipo de resultados. Se pueden buscar explicaciones, excusas, buscar nuevos retos. Pero la verdadera competición es siempre primero contra uno mismo, es a la única persona a la que no puedes engañar. Y la satisfacción que aporta la propia superación personal no se cambia por otra victoria. Es una lucha encarnizada, y se obtiene la mayor de las gratificaciones porque no hay mayor rival que los propios límites. Se alcanza un mayor conocimiento personal, hasta donde podemos llegar, nuestra capacidad de sufrimiento, de comprobar como podemos minusvalorarnos o sobreestimarnos; sin intermediarios y, por suerte o por desgracia, sin engaños.

Al final, la mayor enseñanza que se saca es la determinación en buscar lo que se quiere (la eterna búsqueda de la felicidad, o al menos de un grado lo más alto posible de satisfacción personal), pero desde el esfuerzo y la constancia. Se puede tener la habilidad para hacer algo (de lo más insignificante a lo más trascendente) pero si esto no se acompaña del trabajo necesario los frutos no van a aparecer por sí solos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: